Categoría: Reproducciones

¿Queréis saber cómo reproducimos una lucerna paleocristiana?

 12 noviembre 2014

Todos los que conocéis ERA sabéis de primera mano que uno de los sectores hacia los que profesamos mayor cariño es, precisamente, el de las reproducciones. No en vano, colaboran con nosotros verdaderos amantes del procedimiento artesanal para crear los mismos artículos que, poco después, llegan a manos de muchos de vosotros.

Uno de los ejemplos que más éxito tienen y han tenido desde que comenzamos esta andadura es la lucerna, pequeñas lámparas realizadas generalmente en barro que, pese a utilizarse desde la Prehistoria, gozaron de especial protagonismo en época romana para generar luz artificial. Además de su uso funcional, estos utensilios solían ser empleados por los actores durante sus interpretaciones sobre el escenario, e incluso por los participantes en ejercicios rituales.

Hoy nos encontramos fabricando un lote de lucernas de manera artesanal, perfeccionándolas a mano. En este caso, son reproducciones de época paleocristiana que no difieren en gran medida de sus predecesoras salvo en los motivos contemplados, ya que tanto éstas como las de origen visigodo suponen una continuidad en la producción romana en cuanto a técnicas y formas.

Nos cuenta María José Torrejón, especialista en la materia, que el proceso creativo encuentra su punto de partida con la selección de una pieza emblemática. Pues bien, en este caso ya la tenemos. Posteriormente se realiza un boceto en barro del que, más tarde, se desprenderá la pieza que podréis adquirir. Un modelo elaborado por profesionales a escala, siguiendo fielmente los auténticos que existen en diferentes museos arqueológicos. De él se extraerá un molde, molde que más tarde se llenará de una mezcla denominada ‘colada’. Una vez solidificadas, las piezas se extraen del molde para poder ser perfeccionadas de forma individual. Una por una, ya que, aseguran nuestros profesionales, que “todo el proceso es puramente manual”.

En última instancia se les da la pátina a objeto de buscar el acabado más próximo posible a la pieza original y, desde luego los apliques finales. La presentación es muy importante.

Todos; instituciones, empresas y particulares, tenéis la oportunidad de adquirir estos artículos en ERA, individualmente o por lotes, y no sólo lucernas, sino otras muchas reproducciones de las que, poco a poco, os iremos dando información. Regalos navideños ideales para todo amante de la Historia y la Arqueología, caprichos personales que ambientarán con encanto vuestros hogares, obsequios de protocolo… incluso disponemos de los medios necesarios para realizar piezas de categoría empleando tanto los materiales, como los procedimientos originales de los que en su día se servían nuestros antepasados.

Si os quedáis con ganas de más… ¡aquí os esperamos, en ERA Cultura!

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Trabajando en nuevos materiales didácticos de nuestros talleres.

 27 septiembre 2013

Trás el “paréntesis” veraniego, en el que nuestros esfuerzos han estado dirigidos al II Ciclo de Músicas del Sur, volvemos a la dinámica del Laboratorio de Arqueología. En estos momentos, previos a la puesta en marcha de las actividades con centros docentes, estamos trabajando en la creación y reparación del material didáctico de nuestros talleres, que tienen la particularidad de ser de fabricación propia, siguiendo, en algunos casos, modelos extraídos a través de la investigación histórica y arqueológica. En otros casos, nos tomamos licencias pedagógicas, ya que son materiales dedicados a los mas pequeños (3 a 7 añitos) y debemos captar su atención a través de herramientas adecuadas para ellos, pues nuestro fin, no es el de mostrar objetos “antiguos”, que para eso están los museos, sino transmitir conceptos que enriquezcan el proceso educativo de estos niños, de una manera amena y divertida. No hay que olvidar que para muchos de ellos, la visita a ERA supone su primera salida del centro o una de las primeras, guardando un recuerdo para toda la vida. Lo sabemos bien por que contamos en nuestro equipo con algunos de estos “niños” que pasaron por aqui hace años.

En esta faceta, la experiencia es un grado, y sin la labor de nuestro Director Pedro Ruiz, (Pedro a partir de ahora), sería muy difícil llevarla a cabo, es el quien dirige estos trabajos, aportando sus conocimientos en el trabajo de la materia vegetal, petrea y cerámica, que ha adquirido a lo largo de muchos años, lecturas y trabajo junto a artesanos que aun mantienen estos conocimientos.

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Pedro reparando un carcaj fabricado en esparto.

Uno de estos casos, en los que nos permitimos licencias pedagógias, es  el taller de danza. La misión del taller es transmitir la importancia que jugó la música y la danza en las sociedades prehistóricas y protohistoricas (la representación de instrumentos en las estelas tartésicas es una evidencia de esto), siendo protagonistas en ritos y celebraciones. Tras años de experiencia, y un poco de sentido común, sabemos que hablarles de la flauta neandertal de Divje Babe o de la forminge tartésica, no es el mejor de los caminos para conseguir nuestros objetivos antes comentados. Es por ello que hemos optado por una serie de instruméntos básicos, percusión (les encanta), cuerda y viento, que están presente en la tradición mediterránea.

Instrumentos del taller de danza.

Instrumentos del taller de danza.

En otros casos, el nivel de exigencia, a nivel material, es mucho más alto, ya que es el reconocimiento de los materiales empleados en la prehistoria y antigüedad, uno de los conceptos que transmitimos, así como su forma de trabajarlos para crear útiles y herramientas cotidianas.

Se han trabajado nuevas agujas de hueso para el taller de curtido, realizado nuevos arcos en madera para caza, un telar en bastidor como herramienta del taller de  elaboración de tejidos además de un hacha y azuela enmangadas que urtilizaremos en los talleres de agricultura y captación de recursos.

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Agujas fabricadas en hueso para el taller de curtido

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Hemos creado nuevos arcos para el taller de caza

La creación de estas herramientas es un trabajo constante, aprovecharemos este medio para ir mostrándoos las nuevas creaciones.

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Trabajos en fibra vegetal: carcaj reparado y bastidor del taller de fabricación de tejidos

hacha y azuela

Hacha y azuelas pulimentadas enmangadas.

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Esquema de enmangue

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REPRODUCCIONES ARQUEOLÓGICAS. LA CERÁMICA A LA ALMAGRA Y EL NEOLÍTICO ANDALUZ.

 27 febrero 2013

Con motivo de conmemorar el Día de Andalucía (28 de Febrero), proponemos un post relacionado tanto con algunas de nuestras reproducciones arqueológicas, como con el periodo en el que estas se insertan, realizando un breve repaso a las características básicas del “Neolítico Andaluz”.

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Reproducción de vaso neolítico a la almagra de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Córdoba).

 

Denominamos como cerámica a la almagra, a aquella que tras realizarse el proceso de modelado es bañada en una disolución de agua y óxido de hierro, adquiriendo de esta manera ese color rojo intenso que la caracteriza, pudiendo estar también decorada con incisiones, acanaladuras y relieves. La primera referencia que tenemos del descubrimiento de estas cerámicas data de 1920, en la publicación que hizo M. Such de la excavación realizada en la cueva del Hoyo de la Mina, en la provincia de Málaga.

Las primeras investigaciones, la relacionaba con cerámicas chipriotas (teoría propuesta por J. Martínez Santa-Olalla) atendiendo a su color rojo intenso, pero ya en la década de los sesenta y setenta con las excavaciones en cuevas andaluzas como la Carihuela (Piñar, Granda) o Nerja (Mijas, Málaga) dejan clara una adscripción más antigua y de carácter local.

Reproducción de vaso a la almagra con asa pitorro de la Cueva de la Veredilla en Benaocaz, Cádiz.

Reproducción de la quesera neolítica hallada en la Cueva de la Pileta de Benaoján, Málaga.

El Neolítico Andaluz y su génesis es un tema objeto de controversia del que se han publicado numerosos artículos, desde planteamientos autoctonistas, propuestos por primera vez por Pellicer y Acosta tras los resultados obtenidos en la Cueva de la Dehesilla y Parralejo en Cádiz o la Cueva Chica de Santiago en Sevilla, a propuestas de carácter exógeno, en un principio vinculadas a la aparición de cerámicas con decoración cardial que se relacionaban directamente con el área levantina, pero que era rebatida por las propias estratigrafías de las cuevas andaluzas existiendo cerámicas más antiguas.

Otras propuestas de un origen foráneo del Neolítico se sustentaban en el poco sustrato epipaleolítico que se encontraba en los yacimientos neolíticos andaluces, para que lo entendamos todos, deberíamos encontrar yacimientos, en los que estuvieran reflejadas a través del registro arqueológico (herramientas, huesos, semillas), las actividades de caza y recolección, que caracterizan del final del paleolítico, junto o cercanas en el tiempo, a útiles característicos del neolítico o hallazgos arqueozoológicos y arqueobotánicos que permitieran hablar de sociedades productoras. Y es verdad que, estas primeras excavaciones no tenían estas características, ya sea por la propia naturaleza de los yacimientos: cuevas que no tuvieron por que ser lugares de hábitats importantes, como por haberse excavado con una metodología menos precisas a la actual.

 A las cuevas antes citadas podemos sumar un gran número de localizaciones con similares características como la Cueva de los Murcielagos de Zuheros en Córdoba, el complejo de Veredilla en Benaocaz (Cádiz) o la Cueva del Toro en Antequera (Málaga). Esta proliferación de yacimientos en cueva a dado lugar a la denominación de un “Neolítico de las Cuevas”, en el que algunos autores han pretendido ver los inicios del proceso de neolitización de Andalucía.

Reconstrucción de hoz prehistórica.

Pero la investigación avanza, a las propuestas de un origen exógeno o a la que propone un origen autóctono, pero localizado en entornos calcáreos y cavidades, se suman nuevas líneas que ponen su atención en yacimientos al aire libre, y en algunos casos basadas en excavaciones en extensión de todo el asentamiento, para una correcta comprensión de las estructuraciones de los hábitats y los procesos de trabajo que allí se realizaron. Este es el caso del trabajo realizado en el Retamar, donde se pudo inferir como las comunidades del VI milenio a.n.e. se encontraban en pleno proceso de neolitización, combinando actividades ganaderas con una explotación del medio a través de asentamientos estacionales, en este caso dirigido a la obtención de recursos marinos, el estudio del utillaje lítico lo entronca directamente con actividades relacionadas con la caza, pesca y marisqueo, documentándose través de numerosos geométricos (ya tenemos el sustrato epipaleolítico “exigido”).

Reproducción de azuela pulimentada.

Este tipo de asentamiento con carácter estacional y relacionados con actividades específicas (en este caso caza y marisqueo) es también detectado en otras localizaciones, como el Nivel II de Gorhamś Cave, y por qué no, si revisamos muchos de los yacimientos en cuevas veremos como no son precisamente lugares de habitats digamos principales sino que, más bien, están relacionados con actividades concretas, ya sean de subsistencia, ya sean dentro del plano ideológico, siguiendo tradiciones ya impuestas en el Paleolítico (uso de las cuevas como santuarios o lugares de enterramiento). Esto último es visible en el depósito de útiles fracturados intencionalmente en una sima de la Cueva VR15 en Villaluenga (Cádiz).

Reproducción de vaso neolítico para el transporte o almacenamiento de la Cueva de la Veredilla en Benaocaz (Cádiz).

Por tanto se propone un modelo más lógico en el que el inicio del neolítico está directamente relacionado con establecimientos al aire libre, en zonas de campiña, estos asentamientos serían el lugar de residencia de las comunidades protagonistas del inicio y consolidación del neolítico que, ya en el V milenio a.n.e. son los constructores de monumentos tales como: el Dólmen de Alberite (Villamartín) o el Dólmen de los Bermejales (Ubrique), reflejos de sociedades tribales, propias de comunidades plenamente productoras. Por ello se propone un inicio de el proceso de neolitización allá por el VI o VII milenio a.n.e., patente en el V milenio a.n.e.  que desemboca en la gran proliferación de asentamientos conocidos como “campos de silos” del IV milenio a.n.e., en los que el desarrollo agrario ya es más que evidente.

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REPRODUCCIÓN EXPERIMENTAL DE PAVIMENTOS DE CONCHAS

 4 diciembre 2011

Presentamos a continuación brevemente otra de las experiencias realizadas en colaboración con la Universidad de Cádiz, bajo la asignatura de Métodos y Técnicas de Investigación en la Prehistoria, trabajo que ha sido dirigido por los ténicos de ERA y en el que han participado los alumnos de 4º de la licenciatura de Historia: Alejandro Díaz, Lucrecia Hoyos, Jorge Guerrero, Alejandro Caballero, Mario Carreto García, José Angel Ramos Cazorla, Javier Catalán González, Séfora Rueda Mateos, África Bustamante Valderrama, Carmen Martín Ramos, Pablo Chozas López, Javier León Muñoz, Raul Castañeira Ruiz, Juan Jesús Ramos Torrejón, José Antonio Romero Alcedo.

                                   

El objetivo de la experimentación es reproducir diferentes pavimentos donde el elemento que hace las veces de suelo es la concha de la especie Glycimeris glycimeris, siendo este tipo de estructura un hallazgo común en varios yacimientos de caracter orientalizante como El Carambolo, Cancho Roano, Doña Blanca y Campin Bajo, entre otros, de el suroeste de la Península bérica, apareciendo tanto en ambientes domésticos como sagrados.

Para ello hemos diseñado un programa experimental que parte desde la captación del recurso principal (Glymiceris glimicerys) hasta el análisis funcional de los pavimientos. Esta experimentación fue realizada el año anterior bajo la misma didáctica con los alumnos de 4º de Historia, aunque con variables diferentes. Dado que la especie de cocha es la que es, hemos restringido las variables a los tipos de morteros ligantes.

En la anterior ocasión se usaron, arenas carbontadas, arcillas/arenas y arcillas puras. En esta ocasión hemos utilizado como variable el componente de cal sobre una matriz de arenas claras tipo “playa”, con porcentajes que varían desde el 10% del total del mortero al 50%. Con ello vamos a ir comprobando las diferentes problemáticas  que van apareciendo en el proceso constructivo (esfuerzo, tiempo de ejecución…), asi como sus capacidades funcionales una vez fraguados y expuestos al pisoteo. Con ello tratariamos de comprobar su capacidad funcional o si por el contrario estamos ante un elemento constructivo con un claro caracter ornamental y en algunos casos sacro dado el contexto en el que aparece.

Nuestra experimentación obviamene sólo pretende apoyar o refutar las hipótisis que se puedan plantear dentro de los diferentes registros arqueológicos, que como hemos citado son bastantes y de naturalezas diferentes, aunque todos guardan una relación al estar dentro de un horizonte cultural concreto o cercano, siendo este  el periodo orientalizante.

REPRODUCCIONES DE MATERIAL PALEOLÍTICO.

 Categorías: Reproducciones
 11 julio 2011
Hoy se presentan algunas de las reproducciones que utilizamos como herramientas didácticas en nuestros talleres. Una de las problemáticas con las que cuenta nuestra empresa es la de la obtención de este tipo de recursos, ya que no son fáciles de obtener en el mercado. Hoy día si puede que sea algo mas fácil, pero en nuestros inicios, hace ya más de 13 años, era un material del todo inaccesible, por lo que desde un principio en nuestro equipo hemos contado con artesanos y técnicos capaces de realizar este tipo de reproducciones, en aquellos primeros años, estas eran únicamente usadas como herramienta formativa, en la actualidad la fabricación de reproducciones de piezas arqueológicas y su venta tanto para instituciones como particulares es una de nuestras líneas de trabajo.
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