Categoría: Paleontología

Un acercamiento al origen de la Cerámica en Andalucía Occidental

 8 enero 2015

La riqueza prehistórica en Andalucía es abundante. Eso es algo que nadie pone en duda. El casi millón de años que el hombre lleva poblando estos territorios ha deparado en vestigios que hoy sirven para conocer su evolución tecnológica, a través de unos útiles a los que pronto se uniría cierta intencionalidad artística en según qué manifestaciones.

Multitud de trabajos de investigación han ‘reconstruido’ esta evolución entre el Paleolítico y los metales, pasando por el Neolítico y el Calcolítico. Los instrumentos de piedra y las pinturas rupestres así lo han hecho posible junto a otros restos como el hueso, el marfil o el asta que se completan con descubrimientos como el de la cerámica, ya en el Neolítico.

Es precisamente este último arte el que queremos traer a colación dado el gran protagonismo que tiene en los laboratorios de ERA, pese a no querer obviar una introducción histórica de la que, no obstante, quedan muchos misterios por resolver.

Los especialistas consideran que los recipientes más antiguos bien pudieron consistir en adaptaciones de conchas y caparazones de animales, así como otras materias naturales que por sus oquedades facilitaban tal finalidad, siempre vinculada a actividades concretas como la agricultura o la ganadería. Puede afirmarse que, junto a ellas, la cerámica completaba lo que algunos arqueólogos denominan ‘revolución neolítica’.

La cerámica más antigua surgió en el Próximo Oriente, hacia el VII milenio a. C. Se denomina ‘cardial’ por su decoración a base de círculos dentados plasmados por la impresión de las conchas pertenecientes a este tipo de moluscos –cardium edule-. Si bien es cierto que este tipo se extendería por todo el litoral mediterráneo dos milenios más tarde, excavaciones como las llevadas a cabo por Pellicer y Acosta determinaron en su momento que en esta zona de Andalucía Occidental ya existía otra clase de cerámica en desde el VI milenio.

Éste último tipo cuenta con decoración a base de gruesos cordones e impresiones digitales ganando en protagonismo a las referidas cardiales. En efecto, los recipientes andaluces más antiguos parecen tener impresos forros de cordaje o tiras de cestería, según Corzo, “cuyo relieve se reduce progresivamente hasta adoptar otro descubrimiento: el baño o engobe con pigmentos rojos”. Las incisiones geométricas de la cerámica a la almagra también podrían tener su nacimiento en Andalucía, a juzgar por los estudios efectuados hasta el momento.

En cuanto a su uso, aun es complicado discernir incluso entre los expertos cuáles son de almacenaje, mesa y cocina más allá del sentido común en cuanto a formas y características físicas. Gracias a éstas se ha podido determinar el uso de algunos ejemplares como contenedor de líquidos, o para ingerirlos directamente. Lo que sí se concluye casi con total certeza es una actividad humana cada vez más compleja que, en el caso de la cerámica, requiere de un aprendizaje y dedicación completos por parte del artesano, debiendo éste extraer y depurar el barro como materia prima, preparar el horno, mantener en proceso de cocción y, por último, ejecutar la labor decorativa. Todo ello implicaría una dedicación casi en exclusiva, que obligaría a sus responsables a ser pioneros en negociaciones para obtener productos de primera necesidad a cambio de este trabajo.

Y a vosotros, ¿os interesa la cerámica prehistórica?

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El Arte fenicio-gaditano, nuestra inspiración, nuestra pasión

 4 diciembre 2014

Todos los estudios histórico-artísticos efectuados hasta la fecha sobre la protohistoria andaluza coinciden en la existencia de un foco que marcaría los patrones estilísticos e iconográficos de producción. Según el historiador Ramón Corzo, existen múltiples evidencias de que este foco no era otro que el Gadir fenicio, centro de control económico en el Atlántico y puerto de llegada para los productos orientales.

Así, desde como mínimo el siglo VIII a. C. y hasta varios después de la llegada de los romanos, perdurará esta industria, exótica y atractiva para las poblaciones indígenas que ocupaban la zona en este período, especialmente en el siglo VI a. C. El motivo principal eran los productos ‘preciosos’ -Athyrmata, en palabras de Homero-, orfebrería y cerámica elaboradas in situ más importaciones orientales. Muchas de estas piezas poseen claro aire egiptizante, lo que pone de relieve las relaciones con los comerciantes fenicios del delta del Nilo.

La acción de las mareas o el empleo de la zona como cantera desde fines de la era romana son algunos de los factores que provocaron el aterramiento del canal Bahía-Caleta y la desaparición casi absoluta del Cádiz fenicio, atestiguado por muchos años gracias a los restos hallados en las necrópolis, en las inmediaciones de donde hoy se alzan los castillos de Santa Catalina y, más recientemente, con las investigaciones en el yacimiento arqueológico ‘Teatro de Títeres de la Tía Norica’. Los hallazagos documentados en todos estos enclaves hablan de un estilo de producción propio, aunque abierto a diversas influencias. Muchas de estas piezas, especialmente las de orfebrería, tales como lámparas, quemadores de perfume, jarros o fuentes, tenían gran filón comercial de cara a los jefes indígenas, que, a cambio de metales preciosos, deseaban sentirse rodeados de lujo oriental.

Otra de las artesanías protagonistas en la cultura fenicio-gaditana fue la eboraria, es decir, elementos realizados en materiales como marfil o hueso. Esta producción era especialmente famosa en Oriente recibiendo encargos por parte de los reyes asirios para decorar sus propios palacios. Los hallazgos gaditanos dan fe de una homogeneidad local diferente a la anterior que convierten esta zona en el taller occidental de los marfiles fenicios. Las placas elaboradas en este material, cuya decoración se realizaba a base de incisiones, al contrario que los bajorrelieves orientales, imitaban, sin embargo, los motivos de estos, entre ellos, todo tipo de animales fantásticos y vegetales estilizados.

Como decíamos más arriba, el ámbito artesanal más importante fue, sin embargo, el de la orfebrería, algo alimentado por el hecho de que la Península era la única región mediterránea con una producción importante de oro. Los talleres adoptaron, en muchos casos, la iconografía oriental y técnicas minuciosas como la filigrana o el granulado.

Son sólo algunas pinceladas las que os ofrecemos hoy, desde el blog de ERA Cultura, para recordar nuestra implicación para con la Cultura, el Patrimonio, la Historia del Arte en Andalucía y, más especialmente, en la provincia de Cádiz. Aquí es donde desarrollamos nuestra labor de dinamización de enclaves históricos, proyectos de musealización o visitas guiadas. Reproducciones artesanales, como las que os mostramos ayer y, por supuesto, talleres con los que desde nuestras instalaciones tratamos de poner en práctica todos estos conocimientos.

¡Aquí seguimos! 956 477 035 / era@eracultura.com

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LA IMPORTANCIA DEL RÍO PARA LOS PRIMEROS POBLADORES DE LA ZONA DE CÁDIZ

 20 noviembre 2014

Los yacimientos paleolíticos de LA JANDA, RÍO CELEMÍN y BARBATE constituyen un enclave esencial a la hora de investigar la historia de la provincia de Cádiz y a sus primeros pobladores, por concentrarse en sus explanadas, cavidades y abrigos rocosos, vestigios de todas las épocas desde que los preneandertales comenzaran a poblar la zona hace 700.000 años.

Las primeras ocupaciones de homínidos en esta zona -homo sapiens arcaicos preneandertales-, llegaron, en efecto, a las inmediaciones del río Barbate hace entre 700.000 y 500.000 años a través de las redes fluviales. Además de constituir todo un eje de comunicación entre las vertientes mediterránea y atlántica, el río invitó al aprovechamiento de su ecosistema tal como ponen de manifiesto las gravas o los cantos de arenisca empleados para la fabricación de herramientas, o el uso de las cavidades naturales como depósitos de agua dulce.

La creación de estos útiles revela asimismo otros importantes datos relacionados con la fauna del ecosistema, dado que restos óseos de muchos mamíferos, especialmente de origen africano, fueron hallados junto a bifaces o hendedores. Algo común en todas las cuencas del Cuaternario Medio en el sur peninsular.

Tras la formación de un delta en la paleodesembocadura del río Barbate se produce un cambio en la economía de estas poblaciones, que ven diversificado el hábitat y la obtención de recursos relacionados con la recolección, obtención de moluscos y peces varados en la línea de costa. El aspecto del Almodóvar, Celemín y Barbate anterior a la formación de La Janda era totalmente diferente al que presenta en la actualidad, presentando entonces un curso más llano y con zonas escalonadas especialmente destacadas en los tramos medio y bajo.

La fluctuación del paisaje entre las épocas cálidas y frías acabará dando lugar a la extinción de este primer grupo de homínido y su sustitución por el cromañón, comunmente conocido como el ‘hombre moderno’, hace 20.000 años. Aunque su modo de vida basado en la caza y en la recolección es muy similar al de sus antecesores, traen consigo nuevas formas de comunicación que se proyectarán en las pinturas rupestres visibles hoy en cuevas de la periferia del río, entre ellas, Las Palomas, El Moro o El Tajo de las Figuras en su fase inicial. Son pinturas de tipo naturalista a través de las cuales los individuos reflejaban su mundo, constituyendo al mismo tiempo una forma de cohesión social y de identificación con el entorno, un espacio de gran actividad social. Asimismo se especializarán en la fabricación de puntas de flecha con aletas y pedúnculos, así como las denominadas de ‘hoja de laurel’, todas ellas propias de la tecnología solutrense.

Tal creación artística evolucionará con las últimas culturas cazadoras-recolectoras del Holoceno. Concretamente es el área postpaleolítica del Tajo de las Figuras donde puede contemplarse una gran variedad de fauna que incluye aves típicamente marismeñas como garzas o flamencos, así como otras de ambientes esteparios, entre ellas, grullas y sisones.

Alrededor del 4.000 a. C. este modelo evolucionará hacia unos asentamientos sedentarios que encontrarán en las actividades agrícolas y ganaderas sus principales fuentes económicas. El medio natural se diversificará apareciendo nuevas poblaciones periféricas al río con sus correspondientes zonas de culto y necrópolis dolménicas. Gracias a estos enterramientos ha sido posible averiguar las diferentes clases o castas sociales que perdurarán en toda la zona desde el Neolítico y durante la Edad del Bronce. La pertenencia a uno y otro sector vendrá determinada por el control de los excedentes y de los medios de producción, algo que también favorecerá los intercambios a larga distancia.

El bronce Final estará marcado por la colonización fenicia, que, al entrar en contacto con poblaciones autóctonas, dará lugar a lo que se conoce como civilización tartésica. Un modelo orientalizante que se establece en enclaves geográficos similares a su lugar de origen. Amén de todos los conocimientos culturales, artísticos y arquitectónicos que aportan a los locales, destaca la domesticación del curso natural del agua para su mejor aprovechamiento. Un conjunto de avances a todos los niveles de los que Gadir se convertirá en su paradigma, permaneciendo como uno de los focos principales del Mediterráneo durante todo el Imperio Romano.

Calco de las pinturas rupestres del Tajo de las Figuras, con la representación de un paisaje lacustre donde pueden apreciarse figuras humanas, ciervos y aves como la grulla o la garza.

Calco de las pinturas rupestres del Tajo de las Figuras, con la representación de un paisaje lacustre donde pueden apreciarse figuras humanas, ciervos y aves, como la grulla o la garza.

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Mastodontes, elefantes y otros grandes mamíferos en la Prehistoria de la Bahía de Cádiz y cuenca del Guadalete.

 Categorías: Arqueología, Paleontología
 6 octubre 2013

Aquellos que hayan asistido a nuestras actividades sobre la vida en la prehistoria en las instalaciones de ERA Laboratorio de Arqueología Experimental, habrán podido comprobar la importancia que le damos a la reconstrucción del mediohambiente dentro de nuestras explicaciones.

Jóvenes y adultos se suelen sorprender cuando les mostramos la fauna que hace miles o millones de años poblaba nuestra región. Con este post pretendemos profundizar, un poco nada mas, en los descubrimientos que han hecho posible que en la actualidad podamos transmitiros estos conocimientos.

La presencia de noticias sobre hallazgos de restos de elefantes (Elephas antiquus) son publicadas por D. Emiliano Aguirre en 1967, primer especialista a nivel internacional en paleontología de vertebrados fósiles del Pliopleistoceno  Europeo.

Muchos de estos hallazgos, de gran interés científico, fueron realizados hace algún tiempo dentro del Proyecto de Investigación de las Terrazas del Guadalete, otros son producto de la casualidad pero que han podido ser encuadrados mediante la bío-cronología y estratigrafía.

Uno de los primeros descubrimientos, en 1985, los encontramos en el yacimiento de la Florida (El Puerto de Santa María), en el nivel 5 de su estratigrafía, se detectaron restos de mastodonte (Anancus arvernensis),  hipopótamo y tortuga, y proboscideos (elefantes) concretamente  la especie Mammuthus meridionalis,  especie  de elefante  antiguo que podría estar relacionada con los elefantes Euroasiáticos que sustituyen, probablemente, a  los Mastodontes  (Anancus arvernensis) .  Hay quien considera que esta área fue refugio de estos mastodontes. Es decir que en la zona  gaditana, esta especie encontró un ecosistema que le permitió una cierta pervivencia cuando en otras partes de Europa ya estaba extinta y sustituida por otras especies “mas modernas”. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de fauna del Pliopleistoceno por lo que aun no contamos con la presencia del hombre, que aparecerá mas tarde “acompañado” de otros animales.

anancus

Restos de Anancus arvernensis de El Puerto de Santa María y reconstrucción (fijensé en el bosque cerrado, hábitat de esta especie, al que habría que añadirle la costa)

De momentos más recientes son, ya con nuestra especie o género (hay para todos los gustos) Homo haciendo de las suyas por esta región, los restos que a continuación mencionamos:

En la costa de  Rota, se halló una hemimandíbula (mitad de la mandíbula ) de Elephas antiquus, especie de elefante europeo, de gran tamaño, que vivió desde hace 800 mil años hasta  hace 70 mil años, siendo los hallazgos mas recientes de la Península Ibérica, así como de Rinoceronte (Stephanorrinus hemitoechus).

molar y estephanorrinus

Molar de Stephanorrinus Hemitoechus y reconstrucción

Restos de elefantes (Elephas antiquus) se han detectado en  varios contextos de terrazas fluviales del río Guadalete, en Majarromaque (Jerez de la Frontera), en este caso en niveles con industrias líticas del Paleolítico Inferior y Medio (transición) aunque no se pueden asociar directamente, así como en Garrapilos (Arcos de la Frontera), y Palmar del Conde donde además se documentaron restos de Rinoceronte (Stephanorrinus hemitoechus), Hipopótamo (Hippopotamus anphibius), Ciervo (Cervus sp) y caballo (Equus sp).

restso y elephas

Restos de Elephas antiquus de la Bahía de Cádiz y cuenca del Guadalete y reconstrucción

Resumiendo, podemos decir que en el yacimiento de la Florida estamos ante un momento de transición o cambio de fauna, debido al cambio de las condiciones climáticas que se dan a finales del Plioceno, donde comienza a darse un proceso de aridificación producido por un aumento de las temperaturas y disminución de la pluviosidad, que hace que desaparezcan los bosques en los que se desarrollaban los mastodontes, dando lugar a un clima más árido que provoca un triunfo de la fauna tipo africana (elefantes, rinocerontes, hipopótamos) mas adaptada a espacios abiertos, con áreas de bosques y matorral, similares a la sabana y relacionadas con cursos de aguas permanentes. ¡ Ah y se me olvidaba, entre estas especies…. EL HOMBRE!.

BIBLIOGRAFIA 

Giles Pacheco, F., Giles Guzmán F.J.: “Miscelanea paleontológica y arqueológica de Rota y la bahía de Cádiz” en: De la Prehistoria a la Rabita y la Villa. Arqueología de Rota y la Bahía de Cádiz. Ed. Gutiérrez López, J.M. 2010, pp 13-27

Monclova, A. y Giles, F. (1985): “Informe preliminar sobre las excavaciones de La Florida (El Puerto de Santa María, Cádiz): Geomorfología, Paleontología, Prehistoria”, Anuario Arqueológico de Andalucía, 1985. II Actividades Sistemáticas, 199-205.

Monclova , A.“Proboscidios fósiles de Cádiz en el contexto de Europa a inicios del cuaternario. (Los hallazgos de “La Florida” en El Puerto de Santa María) “. Revista de Historia de El Puerto. nº 41, 2008, pp. 11-38.

López Amador J.J.,  Ruiz Gil, J.A.: “Paleontología, Arqueología e Historia de la fauna de El Puerto de Santa María (Cádiz, España).”  Revista de Historia de El Puerto. nº 40, 2008, pp. 11-36.